Uno de los principales problemas del comercio electrónico es que algunas websites no generan la confianza suficiente como para que el potencial cliente rellene el formulario con sus datos personales, y, menos aún los bancarios. No importan Verisign, pasarelas de pago seguras o firmas digitales… muchos usuarios de Internet prefieren dar sus datos por teléfono, aunque en ocasiones es un método mucho más seguro que hacerlo en la Red.

Hoy me he encontrado con un modelo que hasta ahora no había visto,  y que quizá sea un punto de partida para conseguir que la penetración del comercio electrónico en España aumente “un poquito más“.

Formulario y llamada

El típico botón de “Aceptar” o “Enviar mis datos” ha sido sustituído por un “te llamamos”. Me gusta la idea, aunque, para usuarios desconfiados como yo, la promesa de la llamada es poco creíble.

Para servicios de un alto valor añadido no sería una mala solución que una voz humana estuviera, telefónicamente, con el usuario, mientras éste rellena los datos y realiza la compra. Mi abuela se fiaría.