
El pasado viernes, en el Foro de Internet, hablando con Jonan (Pixel y Dixel), surgió el tema del “emprendedor“, esa bonita palabra que está tan de moda. Hoy, todo el mundo es emprendedor; tener un blog con publicidad es emprender, e incluso tener una idea también es emprender, porque tienes la intención de, en un futuro, llevarla a cabo, sacar el proyecto adelante. Parece que el término está ya más que desvirtuado.
Hace un rato, buscando información sobre el tema para el proyecto de fin de master, me he encontrado con un libro, publicado por MadrI+D, en la que se explican algunos de los rasgos característicos de los emprendedores, que, en primer lugar, deben cumplir con dos requisitos:
- Tener una idea innovadora (fácil)
-
Llevarla a la práctica (muy difícil)
Por otra parte, debe ser capaz de:
- entender el entorno económico general y el de su sector en particular
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identificar y valorar sus capacidades en relación con las del mercado
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elaborar un proyecto completo, consistente y realista
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tomar decisiones de acuerdo con una estrategia definida y con la evolución del mercado
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aplicar correctamente las tareas planificadas
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percibir las señales y cambios del mercado y aprovechar las oportunidades generadas
-
realizar un seguimiento de resultados y redefinir objetivos
Más tarde pasa a explicar uno de los puntos que yo, personalmente, considero más importante: un emprendedor no es nada sin un buen equipo.
El emprendedor puede abordar las funciones de forma individual, pero a menudo se forma un equipo de personas, muy al principio, que se constituyen como “equipo promotor”. Éste concibe, desarrolla y lleva a cabo el plan de empresa, participa en el capital y avala el proyecto con sus trayectorias profesionales, que preferiblemente serán complementarias.
Los inversores valoran mucho las características del equipo promotor, pudiendo ser éste más clave aún que la idea en sí o la tecnología subyacente, de modo que la elección de miembros del equipo promotor es muy importante y conviene hacerla cuanto antes. Deberá haber alineación entre los intereses individuales y los derivados de la razón de ser de la empresa a constituir, y requiere de amplio conocimiento de las personas. Por último, el equipo debe ser capaz de vivir la aventura empresarial para poder transmitir ese mismo optimismo a los potenciales inversores.
En fin, parece que hoy, a pesar de que muchos se autocalifican de “emprendedores”, no consiguen evitar salir del “laberinto de ideas”. Sí, todos tenemos muchas ideas geniales, muchos negocios perfectos, pero lo cierto es que muy pocos, sólo aquellos que de verdad SON emprendedores, consiguen llevarlas a cabo. A todos ellos, enhorabuena, y suerte!
Dos enlaces interesantes:
- Consejos para emprendedores geeks








Mayo 12th, 2008 at 6:43 am
No estoy de acuerdo!!!! Es mucho más difícil tener una idea “realmente” innovadora que desarrollarla!!!
Mayo 12th, 2008 at 8:23 am
Testigo, pues un día quedamos unos cuantos y te soltamos “un chorro” de ellas
No, ahora en serio, en Campus Party Labs, donde trabajo, nos cuentan ideas innovadoras cada día, pero muy pocas consiguen hacerse realidad…. lamentablemente…
Mayo 12th, 2008 at 11:53 am
Dani, me faltan dos cosas en tu lista, una que un emprendedor tiene que ser un gran vendedor para convencer a la gente adecuada que se unan a su equipo, que le financien y luego convencer a algun early adopter de que compre el producto. Lo segundo, tiene que ser alguien dispuesto a asumir riesgos, tanto personales como profesionales. Por lo demas un buen post.
Carlos
Mayo 12th, 2008 at 2:04 pm
@Carlos Domingo, totalmente de acuerdo. Respecto a lo primero, sí, hay que saber venderse, el tema del que tanto hablan ahora de “la marca personal”. Respecto a lo segundo, lo de “alguien dispuesto a asumir riesgos”, es a lo que me refiero, que algunos se consideran emprendedores sin siquiera haber llevado a cabo su idea, sin salir de su “zona de confort”, y sin, como dices, asumir riesgos. Para mí, tener ideas no es emprender!
Mayo 13th, 2008 at 6:56 pm
Estoy totalmente de acuerdo con Dani, he visto inventar la rueda tantas veces a lo largo de mi carrera, pero llevarlas a cabo de verdad muy poquitas,es curioso como todos tenemos miedo a contar nuestra idea maravillosa por miedo a que nos la roben cuando quien nos la roba de verdad es el propio tiempo,que va pasando y se queda en el olvido.
Un saludo